Ya estás dentro

Antes de darle al play, una cosa:

Esto no es una charla para oír en segundo plano.
No es para escuchar mientras respondes emails.
Ni para acompañar el café.

Si la escuchas así, no pasará nada.
Y no porque la charla no funcione.
Sino porque tú no estarás.

Escúchala con calma.
Aunque incomode.
Aunque algo en ti quiera apartar la mirada.